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Actualizado: 8 junio, 2026
La comida georgiana es una de esas sorpresas viajeras de las que casi nadie habla lo suficiente y que terminan robándote el corazón… y añaden unos cuantos centímetros de cintura, para qué mentir.
La comida georgiana refleja todo lo que este país ha sido a lo largo de su historia: un cruce de caminos entre Europa y Asia, una tierra por la que pasaron comerciantes, conquistadores e imperios a través de la Ruta de la Seda. Todo eso dejó huella en su cocina, y el resultado es una gastronomía rica, diversa y con una identidad muy marcada que cambia entre regiones.
En este artículo te voy a contar qué comer en Georgia, y dónde probar algunos de ellos en Tiflis. Desde los famosos khinkali hasta postres como la churchkhela, prepárate porque aquí se viene con hambre. Yo al menos terminé enamorada de varios platos… y haciendo algún que otro ridículo gastronómico en el proceso.
¿Cómo es la comida georgiana?
Si tuviera que describir la comida georgiana en pocas palabras, diría que es abundante, especiada sin ser excesivamente picante y muy reconfortante.
Aquí las mesas suelen llenarse de platos para compartir, algo que forma parte de la cultura georgiana y de su famosa hospitalidad. Lo normal es pedir varias preparaciones y probar un poco de todo, así que venir con hambre no es opcional.
Aunque muchas personas imaginan una cocina muy centrada en la carne, lo cierto es que la gastronomía georgiana tiene bastante variedad y sorprende especialmente por la cantidad de platos vegetarianos que encontrarás.
Ingredientes típicos de la cocina georgiana
Hay ciertos ingredientes que aparecen una y otra vez en la comida de Georgia y que le dan ese sabor tan particular.
Las nueces son probablemente el ingrediente estrella y se utilizan para preparar salsas, rellenos y pastas para entrantes. También son muy comunes los quesos locales, las hierbas frescas como el cilantro y el estragón, el ajo, la cebolla y especias aromáticas.
Otro elemento fundamental son las masas y el pan recién horneado. En Georgia el pan no es un simple acompañamiento; muchas veces es protagonista absoluto del plato, como ocurre con el khachapuri o el shotis puri.
Las carnes, especialmente ternera, cerdo y cordero, también tienen mucho peso, aunque dependiendo de la región encontrarás recetas más contundentes o preparaciones con un mayor protagonismo de verduras y legumbres.
Y luego está el vino, que merece capítulo propio porque en Georgia no es solamente una bebida para acompañar la comida. Forma parte de su identidad cultural desde hace miles de años.
Una cocina marcada por la geografía y la historia
Parte de la riqueza de la comida georgiana se explica por la posición del país entre Europa y Asia.
Durante siglos, Georgia recibió influencias comerciales y culturales de Persia, Anatolia, Rusia y otros pueblos del Cáucaso. Sin embargo, lejos de copiar esas tradiciones, las adaptó y creó una cocina muy propia.
Por eso a veces encontrarás platos que recuerdan vagamente a empanadas, dumplings o guisos que ya conoces, pero con sabores completamente diferentes gracias al uso de especias, nueces, quesos y hierbas frescas.
Una gastronomía muy regional
Algo que me encanta de la cocina georgiana es que no existe una única forma de entenderla.
Cada región tiene productos, técnicas e influencias diferentes, así que viajar por Georgia también es viajar a través de sus sabores.
Por ejemplo, Ayaria, en la costa del mar Negro, es famosa por el khachapuri Adjaruli y por una cocina influenciada por Turquía. Mingrelia destaca por sabores más intensos y especiados, mientras que Abjasia es conocida por el uso de pimientos y especias aromáticas. Y en Kajetia, la principal región vinícola del país, el vino y la gastronomía van completamente de la mano.
Por eso, si haces una ruta por Georgia, prepárate para descubrir que la comida cambia casi tanto como los paisajes.
Tabla de platos típicos georgianos
Antes de entrar en detalle con cada plato, aquí tienes una tabla rápida para que te hagas una idea de qué vas a encontrar y cuáles pueden encajar mejor con tus gustos.
| Plato | Qué es | Tipo | Apto para vegetarianos |
|---|---|---|---|
| Badrijani | Berenjenas con pasta de nueces | Entrante | ✅ |
| Pkhali | Pasta de verduras con nueces | Entrante | ✅ |
| Khinkali | Empanadillas rellenas | Principal | ⚠️ Según relleno |
| Khachapuri | Pan relleno de queso | Principal | ✅ |
| Lobiani | Pan relleno de alubias | Principal | ⚠️ Según variante |
| Lobio | Guiso de alubias especiado | Principal | ✅ |
| Kharcho | Sopa especiada de ternera | Principal | ❌ |
| Mtsvadi | Brochetas de carne a la brasa | Principal | ❌ |
| Chakapuli | Guiso de cordero con estragón | Principal | ❌ |
| Shotis puri | Pan tradicional georgiano | Acompañamiento | ✅ |
| Mchadi | Pan de maíz | Acompañamiento | ✅ |
| Churchkhela | Dulce de nueces y mosto de uva | Postre/snack | ✅ |
Entrantes
1. Badrijani (berenjenas con pasta de nueces)
El badrijani es uno de esos platos que te reconcilian con un ingrediente que quizás no te entusiasma demasiado. A mí, personalmente, las berenjenas no me agradan especialmente, ni su textura ni su sabor. Pero el badrijani es otra historia.

Se trata de láminas finas de berenjena, cocinadas previamente a la plancha o fritas, que se enrollan sobre una pasta hecha con nueces molidas, ajo, especias y pimienta.
Se sirve frío, con unos granos de granada por encima que le aportan un toque de acidez y color, aunque a veces le ponen cebolla y cilantro como en la foto de arriba. Suelen venir unos cinco rollitos por ración.
El sabor de la berenjena queda muy suavizado por la cocción y el relleno de nueces lo transforma por completo. Si no eres fan de las berenjenas, te recomiendo que le des una oportunidad de todas formas. Es muy probable que te sorprenda.
🔹 Dónde comerlo en Tiflis
- Shavi Lomi: uno de mis restaurantes favoritos para probar el badrijani, un local muy acogedor con buena cocina georgiana y una terraza preciosa.
- Mapshalia: conocido por ser uno de los más baratos de toda la ciudad y por servir comida casera georgiana de muy buena calidad.
🔹 Precio orientativo
Entre 8 y 15 lari.
2. Pkhali (pastas de verduras con nueces)
El pkhali es otro entrante frío que aparece en casi todos los menús georgianos y que merece más atención de la que a veces recibe. La palabra pkhali significa literalmente «verdura picada», y eso es básicamente lo que es: una pasta hecha con verduras, nueces, ajo, cebolla y especias que se presenta en forma de pequeñas bolas (o a veces, una gran bola como en la foto de abajo).

Los más comunes son los de espinacas, pero también encontrarás versiones de berenjena y de remolacha, cada una con un color y un sabor distintos. Puedes pedir la variedad que quieras y en ocasiones sirven en un plato con las tres variedades juntas que quedan muy vistosas. Suelen venir acompañados de unos granos de granada.
Es un plato apto para vegetarianos y una buena forma de empezar a familiarizarse con el perfil de sabores de la cocina georgiana: las nueces, las especias, el ajo.
🔹 Dónde comerlo en Tiflis
- HB Sanapiro: prepara un pkhali muy bueno
- Café Dafna: opción sencilla pero bien ejecutada
- Salobie Bia: buena calidad general en entrantes georgianos
🔹 Precio orientativo
Entre 6 y 12 lari.
Platos principales
3. Khinkali (dumplings georgianos)
Los khinkali son el plato más representativo de la comida georgiana y una de las primeras cosas que deberías probar al llegar. También se escriben jinkali, y los encontrarás en prácticamente todos los restaurantes del país.
Se trata de una especie de empanadillas de masa gruesa, más parecidas a los dumplings asiáticos que a los ravioles italianos, aunque visualmente tienen su propio estilo inconfundible: una bolsa de masa cerrada con pliegues en la parte superior, como un pequeño fardo.

⭐ Curiosidad: Según dicen los georgianos, los mejores khinkali tienen 25 pliegues. A ver quién se pone a contarlos. 😅
Son originarios de las zonas montañosas del norte del país, aunque hoy en día se encuentran en toda Georgia y también en otros países del Cáucaso.
El relleno más tradicional es carne picada especiada, condimentada con cebolla, ajo y hierbas. En Tiflis es más habitual encontrarlos de cerdo o de mezcla de cerdo y ternera, que suelen ser los más sabrosos. También hay opciones vegetarianas muy buenas: de patata, de patata con queso o de setas.
Se cuecen en agua, aunque también existen los khinkali fritos, que tienen una textura completamente diferente.
🔹 Cómo se comen
Aquí viene la parte importante, y te lo digo por experiencia: hay una forma correcta de comerlos.
Se sujeta por la parte del pliegue, se le da la vuelta, se muerde la masa con cuidado y se toma primero el caldo caliente que se forma en el interior durante la cocción, que es una de las mejores partes. Luego se come el resto.
La parte dura del pliegue con la que se sujeta se deja en el plato. La primera vez que los comí no dejé ni rastro, pliegue incluido. ¡Error de novata! 😅
🔹 Dónde comerlo en Tiflis
- Café Dafna: es mi favorito porque son caseros y muy sabrosos, especialmente los de carne especiada. Además, permiten pedir de uno en uno sin mínimo por sabor, lo cual no es tan habitual. Lo más común en otros restaurantes es que pidan un mínimo de tres o cinco unidades por variedad.
- Restaurante Zodiaqo: opción local con buena relación calidad-precio
- Pasanauri: que a pesar de ser una cadena tiene una cocina muy digna y sus khinkali son especialmente ricos.
🔹 Precio orientativo
Entre 1,5 y 2,5 lari por unidad, según el restaurante.
4. Khachapuri (pan relleno de queso)
El khachapuri es plato más famoso fuera de Georgia y el que más variantes tiene. También se escribe jachapuri.
Es difícil describirlo en una sola frase porque dependiendo de la región en la que estés, el khachapuri puede parecerse a una pizza, a una empanada gallega o a un barco cargado de queso derretido.
Lo que tienen en común todas las versiones es una masa generosa y el sulguni, un queso típico georgiano de textura elástica que existe tanto en versión fresca como madurada.
🔹 Las tres variedades más populares
El Adjarian khachapuri, también llamado Ayaruli, es el más conocido y el que más llama la atención visualmente. La masa tiene forma de barco y el centro se rellena con abundante queso, mantequilla y un huevo con la yema líquida. Es de la región de Ayaria, en la costa del mar Negro, aunque lo encontrarás en toda Georgia.

El Imeruli khachapuri es de la región de Imericia y tiene una forma más parecida a una empanada redonda, con relleno de queso y una masa más fina. Es más discreto que el Adjarian pero muy sabroso. Lo encontrarás no solo en restaurantes sino también en panaderías, y merece la pena pedirlo recién calentado.
El Megruli khachapuri se parece al Imeruli pero lleva el doble de queso: por dentro y también por fuera, lo que le da una capa exterior crujiente cuando se sirve caliente.
🔹 Cómo se come
El Adjarian tiene su propio ritual. Primero hay que mezclar bien con el tenedor el queso, la mantequilla derretida y la yema del huevo hasta obtener una mezcla cremosa.
Luego se van arrancando trozos del borde de masa gruesa con la mano y se mojan en esa mezcla. La primera vez que lo probé no sabía cómo se comía y me puse a cortarlo con cuchillo y tenedor como si fuera otra cosa. Otro error de novata.
🔹 Dónde comerlo en Tiflis
- Restaurante Retro: en concreto el Adjarian khachapuri, es algo más caro que la media, pero la calidad de los ingredientes lo justifica. Es el mejor que he probado en Tiflis.
- Pasanauri: opción consistente con varias ubicaciones
- Tone locales (panaderías tradicionales): versión más sencilla pero auténtica
🔹 Precio orientativo
Entre 12 y 25 lari según el tipo y el restaurante.
5. Lobiani (pan relleno de alubias)
El lobiani es técnicamente un tipo de khachapuri, pero sin queso. Lo menciono porque en algunos sitios lo clasifican así y puede dar lugar a confusión. En la práctica es un plato con identidad propia que merece su propio espacio en la mesa.
Es originario de la región montañosa de Racha, en el noroeste del país, y consiste en una masa fina, parecida a la del Imeruli khachapuri, rellena de alubias cocidas hechas puré y bien especiadas. En los menús en inglés lo encontrarás a veces como beans bread, que es una traducción bastante descriptiva.

Las alubias más utilizadas son las rojas, aunque también puedes encontrar versiones con alubias negras. La variante que más me gusta es el lobiani ahumado, que lleva pequeños trozos de cerdo ahumado mezclados con el relleno y que le da un sabor mucho más profundo e interesante.
👉 Una advertencia honesta: en Tiflis me ha costado encontrar un buen lobiani. Muchos de los que he probado tenían el relleno bastante seco, lo que lo hace un poco difícil de comer. Aquí abajo te dejo un par de lugares donde lo preparan muy bien, uno en Mtskheta.
🔹 Dónde comerlo en Tiflis y otros sitios
- Cafetería Ornament Express (Mtskheta): es el mejor lobiani que he probado, el relleno estaba perfectamente especiado y nada seco.
- Salobie Bia (Tiflis): versión consistente y bien ejecutada.
🔹 Precio orientativo
Entre 6 y 10 lari.
6. Lobio (potaje de alubias especiado)
El nombre puede despistar si acabas de leer sobre el lobiani, pero son platos bastante distintos. El lobio es un guiso de alubias especiado que se sirve caliente en una vasija de barro, y es uno de esos platos sencillos que resultan mucho más sabrosos de lo que aparentan.

Lleva cilantro fresco, ajo y una mezcla de especias que varía según el cocinero, y tiene la consistencia de un potaje espeso. Cada restaurante suele tener su propia receta y se nota bastante la diferencia entre unos y otros.
Se sirve acompañado de mchadi, un pan frito hecho con harina de maíz que por sí solo no tiene demasiado sabor pero que funciona muy bien para equilibrar el especiado del guiso y para mojar en él. Es un plato completamente vegetariano y una opción muy reconfortante para los días de más frío.
🔹 Dónde comerlo en Tiflis
- Salobie Bia: es mi restaurante favorito para comer este plato.
- Restaurante Funicular: también lo hacen muy bien y tiene unas vistas estupendas sobre la ciudad.
- Pasanauri: una versión muy sabrosa
🔹 Precio orientativo
Entre 6 y 14 lari.
7. Kharcho (sopa contundente de ternera)
El kharcho es la sopa más contundente de la cocina georgiana y una de las más sabrosas. También se escribe jarchó. Es originaria de la región de Mingrelia, en el noroeste del país, y tiene un sabor bastante intenso.
Se prepara con caldo de ternera, arroz, nueces molidas y una mezcla generosa de especias que le dan un color rojizo característico. Se sirve con ciruelas secas y hierbas frescas por encima, lo que le da un contraste ácido muy interesante. También existen versiones con cordero o pollo.
Es una sopa picante, o al menos con bastante carácter especiado, y resulta especialmente reconfortante después de un día largo visitando la ciudad. Se sirve en boles acompañada del pan shoti, del que hablo más adelante.
🔹 Dónde comerlo en Tiflis
- Chashnagiri: muy buena versión tradicional
- Salobie Bia: cocina georgiana cuidada con buen nivel de sopas
- HB Sanapiro: opción consistente y fácil de encontrar en la ciudad
🔹 Precio orientativo
Entre 8 y 18 lari.
8. Mtsvadi (brochetas georgianas)
El mtsvadi es la versión georgiana de las brochetas de carne a la brasa, y es uno de esos platos que parece sencillo pero tiene mucho sabor. Se trata de trozos de carne, habitualmente cerdo o ternera, marinados y cocinados lentamente sobre brasas de carbón o de madera, que es lo que le da ese sabor ahumado tan característico.
La marinada tradicional es bastante austera: cebolla, sal, pimienta y a veces un poco de vinagre o vino. Nada de salsas elaboradas. La clave está en la calidad de la carne y en el control del fuego, y los georgianos se toman muy en serio ambas cosas. El mtsvadi es un plato muy presente en las reuniones familiares y celebraciones, y comerlo en ese contexto, al aire libre y con buen vino de por medio, es una experiencia difícil de superar.
Se sirve con cebolla cruda encurtida y a veces con tomate o con tkemali, una salsa ácida hecha con ciruelas silvestres que combina muy bien con la carne asada.
🔹 Dónde comerlo en Tiflis
- Machakhela: muy popular para carnes a la parrilla
- Pasanauri: buena versión dentro de su carta de platos tradicionales
🔹 Precio orientativo
Entre 10 y 20 lari por ración
9. Chakapuli (estofado georgiano de hierbas y vino)
El chakapuli es uno de esos platos que no están en todos los menús todo el año, y eso ya dice algo de él. Es un guiso de cordero con estragón fresco, vino blanco y ciruelas verdes o tkemali, y está muy ligado a la primavera georgiana, especialmente a la Semana Santa ortodoxa, cuando es tradición prepararlo en casa.
El estragón es el ingrediente que define su sabor por encima de los demás. Si no estás familiarizado con esta hierba aromática, el chakapuli puede ser una pequeña revelación: tiene un aroma entre anisado y herbal muy particular que no se parece a nada que encuentres fácilmente en la cocina española o latinoamericana.
El resultado es un guiso de sabor fresco y ligero para ser un plato de carne, con una salsa que invita a mojar pan sin parar. Es muy diferente al kharcho en carácter, mucho más delicado y aromático, y representa muy bien esa faceta de la cocina georgiana que usa las hierbas frescas con mucha generosidad.
🔹 Dónde comerlo en Tiflis
- Shavi Lomi: muy buena versión con enfoque moderno
- Salobie Bia: interpretación tradicional muy bien lograd
🔹 Precio orientativo
Entre 10 y 22 lari.
Panes tradicionales
10. Shotis puri (pan georgiano en horno de arcilla)
El shotis puri es el pan tradicional georgiano por excelencia y una de esas cosas que, una vez que lo pruebas recién hecho, es difícil olvidar. Tiene una forma característica alargada y curvada, parecida a la de un barco o una canoa, que se consigue de forma natural durante el proceso de horneado.

Se elabora con harina de trigo y agua, sin más ingredientes, y se cuece en unos hornos cilíndricos de ladrillo o arcilla llamados tone, que son las panaderías tradicionales georgianas. El proceso es bastante espectacular de ver: el panadero estira la masa, le da esa forma alargada y la pega directamente en la pared interior del horno, donde se cuece a alta temperatura en pocos minutos. De ahí viene esa textura crujiente por fuera y esponjosa por dentro.
Hay dos versiones principales. La más común es la de masa gruesa, con mucha miga y un sabor tostado muy agradable. La otra es más estrecha y fina, con una textura más crujiente en toda su superficie. Las dos están buenas, pero la gruesa recién salida del horno tiene algo especial.
🔹 Dónde comerlo en Tiflis
Las panaderías tradicionales donde se hace el shotis puri suelen ser locales muy pequeños que venden únicamente este pan. No son difíciles de encontrar en Tiflis: deja que tu olfato te guíe.
🔹 Precio orientativo
Entre 1 y 3 lari, dependiendo del tamaño y la ubicación.
11. Mchadi (pan de maíz)
El mchadi es el otro pan tradicional georgiano, aunque su carácter es bastante diferente al del shotis puri. Se hace con harina de maíz y agua, se forma en pequeñas tortas redondas y se fríe en sartén o se hornea, dependiendo del cocinero.
Por sí solo no es un pan especialmente sabroso, aunque funciona muy bien para acompañar platos sin competir en sabor. Por ejemplo, se sirve junto al lobio, el guiso de alubias que mencioné antes, y la combinación funciona muy bien: el mchadi es neutro y consistente, equilibra el especiado del guiso y aguanta bien el líquido sin deshacerse.
🔹 Dónde comerlo en Tiflis
- Salobie Bia: suele servirlo como acompañamiento de varios platos tradicionales
- Restaurantes especializados en cocina georgiana tradicional
🔹 Precio orientativo
Entre 1 y 2 lari la pieza, generalmente incluido con el lobio u otros platos.
Postres y snacks
12. Churchkhela (dulce de nueces y mosto de uva)
La churchkhela es el dulce más reconocible de Georgia y probablemente lo primero que llama la atención en cualquier mercado del país: esas largas ristras de colores colgando de los puestos, que parecen velas o salchichas y que no se parecen a nada que hayas visto antes.

Se preparan ensartando nueces, avellanas o frutas deshidratadas en un cordel y sumergiéndolas repetidamente en mosto de uva espesado con harina de maíz, a veces de trigo, hasta que se forman varias capas y adquiere esa forma cilíndrica característica. El resultado es un dulce denso, no demasiado azucarado, con una capa exterior que recuerda vagamente al chocolate en textura y un interior crujiente de frutos secos.
La región con más tradición en su elaboración es Kakheti, en el este del país, que es también la principal zona vitivinícola de Georgia. Tiene sentido: la churchkhela nació como una forma de aprovechar el mosto sobrante de la producción de vino y de conservar los frutos secos del otoño en formato transportable. Durante siglos fue un alimento energético que los guerreros georgianos llevaban en campaña. Hoy es uno de los souvenirs más populares del país.

Vale la pena saber que la churchkhela no es exclusivamente georgiana: también la encontrarás en otros países del Cáucaso, en Turquía, en Grecia y en Chipre, con ligeras variaciones en la receta y el nombre.
👍 Mi consejo: evita comprarla en las zonas más turísticas de Tiflis, donde el precio puede ser tres o cuatro veces más alto que el normal.
Y si quieres ver cómo se elabora y entender mejor la cultura que hay detrás, la excursión a Kakheti con visita a una bodega y degustación de vinos es una muy buena opción para combinar las dos cosas en un mismo día.
🔹 Dónde comprarla
El mejor sitio para comprarla es en los mercados locales, donde compra la gente del lugar.
🔹 Precio orientativo
Entre 1,5 y 3 lari por pieza, dependiendo del tamaño y los ingredientes.
Bebidas típicas de Georgia
Georgia no es solo un país de buena comida. Es también un país de buenas bebidas, y entender lo que se bebe aquí ayuda a entender mejor su cultura. En la mesa georgiana la bebida no es un acompañamiento secundario: es parte de la experiencia.
13. Vino georgiano
El vino georgiano no es una tendencia reciente ni un producto de moda. Georgia es considerada la cuna del vino, con una tradición vinícola de más de 8.000 años que la convierte en la región productora más antigua del mundo conocida hasta ahora.
Este método ancestral ha sido reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y sigue utilizándose en muchas bodegas del país.
Para este método se utilizan recipientes de arcilla enterrados en el suelo llamados qvevri. La uva, junto con sus pieles, semillas y a veces los tallos, fermenta y reposa dentro de estos recipientes durante meses. El resultado son los llamados vinos naturales o vinos ámbar, que tienen un color anaranjado característico y un perfil de sabor muy diferente al de los vinos convencionales: más tánico, más complejo y con una textura que sorprende la primera vez.
La región de Kakheti, en el este del país, concentra la mayor producción vitivinícola de Georgia y es el destino de referencia para los amantes del vino. Allí se elaboran algunas de las variedades autóctonas más conocidas, como la Rkatsiteli y la Saperavi, que difícilmente encontrarás fuera del Cáucaso.
El vino en Georgia va mucho más allá de la copa. Es un símbolo cultural, una forma de hospitalidad y el eje central del tamada, la figura del animador de brindis que dirige las celebraciones georgianas. Sentarse a una mesa georgiana con buen vino de por medio es una experiencia que va bastante más allá de la gastronomía.
🔹 Dónde probarlo en Tiflis y otros sitios
Encontrarás buen vino en la mayoría de restaurantes y bares georgianos, si quieres una experiencia más enriquecedora te recomiendo:
- 8000 Vintages (Tiflis): tienen varios locales, están especializados en vinos y tienen tablas muy buenas para acompañarlos. También es el lugar perfecto para comprar alguna botellita para llevarte a casa.
- Kakheti: si eres amante de los vinos no te pierdas visitar esta zona vinícola georgiana. Este tour es muy completo, incluye cata de vino en una bodega y otras visitas más culturales interesantes.
14. Chacha
La chacha es el aguardiente georgiano, elaborado a partir de los restos del proceso de vinificación: las pieles, semillas y tallos de la uva que quedan después de hacer el vino. Es el equivalente local del orujo gallego o la grappa italiana, aunque con su propio carácter.
Su graduación alcohólica es alta, habitualmente entre 40 y 60 grados, y hay versiones caseras que superan esa cifra con facilidad. Se toma como digestivo al final de las comidas, aunque en las celebraciones georgianas puede aparecer en cualquier momento de la noche.
Si alguien te ofrece chacha casera, acéptala con respeto y con precaución. Es un gesto de hospitalidad importante en la cultura georgiana, pero conviene saber con qué se está uno midiendo.
🔹 Dónde probarla en Tiflis
En casi cualquier restaurante o bar georgiano encontrarás chachá, incluso en la cata de vino en Kakheti suelen incluirla. En Tiflis, hay un bar especializado:
- Chacha Corner: es un pequeño local con una gran variedad de chachá, encima te suelen explicar todo sobre la historia y su elaboración.
15. Limonadas georgianas
Las limonadas georgianas son uno de esos detalles locales que no esperas y que terminan siendo parte del recuerdo del viaje. No tienen mucho que ver con lo que en otros países se entiende por limonada: son bebidas carbonatadas de sabores intensos y bastante dulces, con una identidad visual muy reconocible gracias a sus colores vivos.
La marca más popular es Natakhtari, que existe desde la época soviética y que hoy sigue siendo la referencia local. Los sabores más típicos son el peral, el tarragon, el limón y el tkemali, este último a base de la ciruela ácida que también aparece en la cocina georgiana.
Las encontrarás en prácticamente cualquier restaurante, cafetería o tienda del país. Son una alternativa refrescante si no bebes alcohol y un buen acompañamiento para los platos más especiados. Y si te apetece llevarte algo diferente de recuerdo, una botella de Natakhtari ocupa poco y da mucho juego.
🔹 Dónde probarla o comprarla en Tiflis
Las sirven en casi cualquier restaurante y bar, también puedes comprarla en supermercados.
Experiencias gastronómicas en Georgia
Probar la comida georgiana en restaurantes es una parte importante del viaje, pero si realmente quieres entender la gastronomía local, te recomiendo ir un paso más allá.
Georgia tiene una cultura culinaria muy ligada a la familia, la hospitalidad y las tradiciones. Por eso, algunas de las mejores experiencias gastronómicas no consisten solo en comer, sino en descubrir cómo se preparan los platos, conocer a las personas que los cocinan y aprender la historia que hay detrás de cada receta.
Estas son algunas de las experiencias gastronómicas que te recomiendo:
1. Supra (cena georgiana tradicional)
La supra es la celebración gastronómica georgiana por excelencia, una mesa larga llena de platos tradicionales acompañada de vino y brindis dirigidos por el tamada o maestro de ceremonias.
Te recomiendo esta supra que incluye danza folclórica, es una experiencias que difícilmente olvidarás de tu viaje a Georgia.
2. Clase de cocina
Si quieres llevarte algo más que fotos a casa, una clase de cocina es la mejor opción. Esta clase de cocina es muy buena, te enseñan a preparar algunos de los platos más icónicos de la gastronomía georgiana, como los khinkali o el khachapuri.
3. Visita a Kakheti
Kakheti es la región vitivinícola más importante de Georgia y el lugar donde mejor se entiende la relación entre los georgianos y su vino. Este tour, es el que te recomendé antes, te llevan a visitar a una bodega tradicional con qvevri y degustación de vinos. Además, incluye otras visitas muy interesantes por la región.
4. Tour gastronómico por Tiflis
Este tour gastronómico es perfecto si acabas de llegar y quieres tener una primera visión completa de la cocina georgiana en pocas horas. Incluye nueve platos tradicionales, vinos y chacha, con un guía local que explica el contexto cultural de cada cosa que pruebas.
Pensamientos finales
La comida georgiana es una maravilla que cambia según la zona del país, según lo que se cultiva en la región y la influencia que han tenido del exterior.
Mi recomendación es que pruebes toda la comida que puedas y que no te pierdas de visitar sus mercados.
Si tienes alguna duda, déjame un comentario abajo y si te ha parecido útil el artículo, compártelo con otros viajeros. 😘
Más sobre Georgia

Hola, soy Andrea, creadora y autora de Viajeros Activos. Escribo sobre el Sudeste Asiático, el Cáucaso y Europa. Soy viajera a tiempo completo, me apasiona la buena comida y siempre estoy en busca de nuevas aventuras.
